Duende Guajiro
jueves, 4 de julio de 2013
De compras! Zapatos de Flamenco
Yo sinceramente he escogido los que se ven más majos; sin embargo, hay aspectos que hay que tomar en cuenta:
1. Talla:
Es muy común pedir los zapatos por pedido, ya sea por internet o para un proveedor de una ciudad distante. Aparentemente es muy sencillo, sólo tienes que dar tu talla y listo! Pero resulta que cuando te los pruebas no quedan precisamente perfectos. ¿Te suena esta historia?
Solución: Si te quedan grandes, te recomiendo vayas con tu zapatero de confianza, y te los pruebes frente a él. En mi caso, agregó una media plantilla (en el área del metatarso) y un soporte entre el talón y el tobillo. ¡Ahora me quedan de maravilla!
2. Tacón:
Existen diferentes tipos: el clásico, carrete, semicarrete y cubano. De igual forma, hay diferentes tamaños, varía entre 3.5 cm a 6 cm. El tacón cubano de 4 cm es el ganador ya que su poca altura y lo ancho que abarca su tacón protege la espalda.
3. Material:
Hay diversos materiales para zapatos de Flamenco: ante, piel, charol, nubuck, hasta de animal print he visto; indudablemente los más frecuentes son de ante y piel. El ante es muy lindo, sin embargo recordar que se ensucia fácilmente, la piel en cambio se puede ir maleando y puede limpiarse más fácilmente.
De los diseños depende totalmente del gusto de cada quien, pero recuerda que lo importante es que te sientas cómodo, seguro y flamenco, recuerda que los zapatos tienen que ser una extensión de tí, por lo que tienes que asegurarte que te queden perfecto para evitar lesiones y tu momento flamenkito sea más disfrutable.
De mi parte es todo. Si tienes algún comentario o duda respecto a la compra de zapatos de Flamenco, aquí abajito te leo. Abrazos!
martes, 24 de abril de 2012
Encontrando mi centro
Duende Guajiro en YouTube
lunes, 30 de mayo de 2011
Constancia o Rutina?
miércoles, 19 de enero de 2011
TALLER DE FLAMENCO EN LA UNIVERSIDAD DEL TEPEYAC

miércoles, 24 de noviembre de 2010
Origen del Martinete
La Toná es el cante que narra todo lo que el pueblo gitano estaba sufriendo, aquí no hay guitarra, no hay palmas, el único instrumento es la voz (también se le conoce a "Palo Seco") y siempre siendo aliado del tiempo, en la Toná se habla de las persecuciones, ya que estaba prohibido que los gitanos hablaran en su dialecto que es el caló (zincaló o romaní español).
Si nos fijamos en el Árbol del Cante, en la misma rama de la Toná, se encuentra la Debla, la cual en caló significa Diosa; aquí se le canta a lo sobrenatural, como para para invocar la fertilidad del campo por ejemplo. En este cante también se basa en la pura voz, la diferencia con la Toná es la letra.
En la misma rama de la Toná, nos invita a uno de los oficios más característicos del pueblo gitano, en los talleres herreros de Cádiz, Jeréz, Sevilla y Triana encontramos la fragua que es el fogón donde se forjan los metales (es muy cierto que hasta los corazones de hierro ante el calor de una buena braza, se funden como el caramelo); el hierro es colocado en el yunque y al golpe del martillo, el metal se va templando hasta tomar la forma de herradura. De esta forma, La Toná tiene un encuentro con el compás del martillo, derivándose de éste, el nombre de Martinete.
Ya a mediados del siglo XX el bailaor Antonio “El Bailarín” al entrar en la fragua y descubrir este gran oficio y el arte con que los gitanos lo ejecutan; el artista decide llevarlo a los escenarios para que “El Mundo entero pueda ver la belleza de lo que es una fragua y cómo trabajan y cómo cantan los gitanos…” –Torombo.
Aquí el video de Antonio Ruíz Soler “El Bailarín” bailando por Martinete.
http://www.youtube.com/watch?v=3VrW_E8CL2E
viernes, 19 de noviembre de 2010
Orígenes de la palabra FLAMENCO
lunes, 1 de marzo de 2010
Sobre el blog...
Agua!